88. Feliz pareja
88
El hospital estaba casi en penumbras cuando Max abrió los ojos, su cuerpo pesado, agotado por la quimioterapia que acababa de recibir. El veneno seguía corriendo por sus venas, debilitándolo más con cada segundo, pero su mente no dejaba de pensar en una cosa: Julieta.
Había escuchado, a través de sus fuentes, que Julieta estaba llevó a cabo la gran organización de su cena de ensayo, un evento que marcaría su presentación formal ante la sociedad como la prometida de Callum Rutland. El solo p