En la habitación del hotel, Morgan llamó para que le trajeran ropa de repuesto.
Esa enfermedad suya no fue tan repentina. Ya en el pueblo Fuenteserena, se sentía incómodo. Además, por venir desde Sherón hasta Xoán, para encontrarse con Cira, al final, se resfrió después de una nevada.
Se puso la camisa frente al espejo, sus dedos largos abotonaron la camisa uno por uno. Sus facciones profundas y tridimensionales estaban frías, sin rastro de la actitud que solía tener frente a Cira.
Sí, pudo p