En la mente de Cira asaltó una duda.
Cuando negociaron al principio, Osiel estaba muy interesado en su incorporación, e incluso la noche anterior le había recordado las condiciones acordadas.
¿Por qué la rechazó discretamente hoy?
Lo que ella desconocía era que sus problemas apenas comenzaban.
Cira agarró su maleta y tomó un taxi de regreso a su apartamento.
Nada más abrir la puerta con su llave, escuchó un estruendo que la hizo saltar.
Al siguiente segundo, una lluvia de confeti cayó por doquie