Hayden empujó las puertas traseras. Podía escuchar la voz de Myla llamándole, pero no podía detenerse ni volver allí. Sabía que había metido la pata, pero en ese momento simplemente no podía regular sus emociones lo suficiente como para disculparse.
Las palabras del médico resonaron de nuevo en sus oídos: "Creo que debería intentar acostumbrarse a cómo es la vida ahora..."
Sintió que su pecho ardía mientras reprimía la tristeza que intentaba abrirse camino por su garganta. Le estaban diciendo q