Mundo ficciónIniciar sesiónBeck había estado callado durante más de una hora, y eso por sí solo era suficiente para poner a Hayden de los nervios. El hombre estaba encorvado sobre la mesa del comedor, con la laptop abierta, las mangas arremangadas y la mandíbula tensa mientras sus dedos se movían rápidamente por el teclado. Páginas de registros sellados, notas de hospitales y expedientes de menores parpadeaban en la pantalla.







