Diego volvió a levantarse, quitando toda su ropa y luego arrancando la de Olivia. Se detuvo, observando el cuerpo delgado de la mujer, que no estaba adolorido o flaco, pero tampoco estaba lleno de músculos. Sabía que se perdería en cada curva de aquella mujer. era perfecta para él.
El Tigre volvió a acercarse a Olivia, tomando sus labios en un beso ardiente, mientras permitía que su erección la tocara, arrancando de ellos gemidos de satisfacción.
Diego volvió a bajar la cara por el cuerpo de Ol