Mundo ficciónIniciar sesiónZoe
No fueron ni una ni dos ni tres las veces que le hablé a Edgar sobre Ana, mientras intentaba ablandar su corazón, él ya sabía la verdad y aun así no mostró ni un signo de que lo sabía todo, no me creía que todo este tiempo él era consciente que su madre estaba cerca y aun así no dudó en hablar de ella como si no estuviera bajo su mismo techo.
—¿Cómo







