Mundo ficciónIniciar sesiónTropezón.
Segundo tropezón.
Maldición, ¿acaso no podía hacer nada bien?
Me quejé por lo bajo intentando acomodar mis patines pero me era casi imposible.
—Vamos, yo te ayudo— Ryan apareció por milésima vez para ayudarme, o yo era el problema o estos patines no eran de mi talla.
Ryan había decidido invitarme a un campo de hielo a patinar cuando le comenté que era muy mala en esto, aunque sabía que lo hacía







