Mundo de ficçãoIniciar sessãoDos días estuvieron solos, Vlad la obligaba a comer y a beber de su propia sangre, su recuperación era lenta pero constante, porque ni su hermano dejaba que se saltara una comida, así fuese solo un tazón de tibio caldo de pollo, y ella tomaba más de dos tragos de sangre de él.
Dormitaba sin caer en el sueño profundo; en ese estado era difícil controlar la mente, y las horas se fueron escurriendo entre las memorias de su mamá