Estaba encerrada en mi habitación, según había indicado su majestad era por mi seguridad, ellos atacarían la manada creciente y mi hermano estará muerto para el amanecer, no podía creerlo, la verdad es que no podía siquiera soportarlo, mis ojos llenos de dolor observaban fijamente por la ventana del lugar y mi gesto amargo se mostró ante mí, no podía aceptarlo, de nuevo lo perdería, de nuevo lo haría por culpa de un esposo, de nuevo mi hermano daría mi vida para protegerme de mi padre y de Raid