«Te conoce».
Kara lo leyó tres veces antes de dejar el teléfono boca abajo sobre su rodilla.
No porque la asustara.
Porque estaba diseñado para asustarla, y necesitaba un segundo para decidir cómo responder a algo que funcionaba exactamente como debía.
Xavier lo notó. Siempre lo notaba. «¿Otro mensaje?».
Le entregó el teléfono sin decir palabra.
Lo leyó. Se lo pasó a Jeremy.
La expresión de Jeremy no cambió, pero sostuvo el teléfono un instante más de lo necesario antes de devolvérselo. «Elena