Capitulo 13.
—¿Sucede algo? —dijo preocupada la secretaria.
—No… todo está bien —fingí una sonrisa, pero por el semblante de la chica no fue muy convincente el intento que hice para aparentar.
—Te voy a creer porque no pienso poner en duda tus palabras, pero ¿me permites darte un consejo?
—Si —nos alejamos de la puerta lo más que se pudo.
—No te quedes sola con el jefe.
—¿Por qué?
—Pues es obvio mi vida, es un viejo rabo verde que lo único que busca es cogerte y después desecharte como la basura que cree qu