Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Alondra llegó, Juan la esperaba en una cafetería, hojeando su teléfono casualmente. Después de una breve llamada telefónica hace dos días, Alondra y Juan habían decidido encontrarse. El detective se había tomado el tiempo de venir a Ciudad de Algodoncillo, y conversaron durante el almuerzo.
"Buenas tardes, Detective", ofreció Alondra su mano.







