Mundo de ficçãoIniciar sessãoUn hermoso domingo por la mañana, con un clima que estaba entre frío y caluroso, el mejor para empezar el día. Leah aún dormía y Sarah se levantó justo cuando la hora de su celular cambiaba a ocho en punto. Prepararía el desayuno para Alessa y Denise, su hermana y madre, usualmente despertaban a la misma hora los domingos. Ella lo sabía porque las pijamadas en casa de Leah eran los sábados hasta los domingos.







