40. Capítulo: Decepción
Nora caminaba por la acera, sumida en sus pensamientos, cuando de repente un elegante automóvil plateado se estacionó cerca de ella. Entrecerró los ojos con cierta desconfianza, mientras observaba atentamente a la persona que se encontraba dentro del coche.
Jeremiah, el director de la empresa en la que Nora trabajaba, asomó su cabeza por la ventanilla y ella alzó las cejas en sorpresa al reconocerlo.
—Señor... —comenzó Nora, sin saber muy bien qué decir.
—Supongo que te diriges al restaurante d