AVA
Todo mi ser se sentia furioso, aunque Diego ya me había dicho cómo ocurrieron las cosas, me sentía traicionada.
Ya me habia duchado, y solo quería dormir.
Diego entró como torbellino a la recámara y se metió directamente a la ducha sin decir nada.
Después de un rato, salió con una toalla sujeta a su cintura, lo miré, se veia tan bien con el cabello húmedo, inconscientemente mordi mi labio inferior, lo deseaba a pesar de mi enfado y él se dio cuenta.
- ¿Te gusta lo que ves?
- La