AVA
Caminamos unas cuantas calles hasta encontrar el negocio de su madre, era una tienda enorme, abarcaba todo el frente de la calle, estaba dividida en vestidos de fiesta, trajes y accesorios, y al entrar vi una sección solo de diseños exclusivos.
- ¡Chicos!, Ava, hermosa, que bien que pudiste venir - señaló a Diego- tú puedes irte, tengo mucho que hablar con ella.
El solo sonrió ante mi mirada de pánico.
Relájate- susurró a mi oido mientras besaba mi mejilla- volveré en un rato y rec