196. Caos en la Unión
Benjamin
El aire de la noche estaba cargado con una energía mística, una anticipación casi palpable. Me encontraba de pie en el claro del bosque, frente al altar montado por las matriarcas, esperando a Ravenna. Pequeñas luces colgadas en los árboles iluminaban el lugar, creando una atmósfera acogedora. Toda la manada del Oeste estaba presente, sus siluetas indistintas a la luz de las velas, esparcidas por todo el suelo. Era una bella visión de todo lo que habíamos creado hasta ese momento.
Tom