- ¿Qué…qué haces? – Susurro ella, echando su cabeza hacia atrás, encontrándose con su sexy mirada.
Aleks llevó su otra mano a su seno libre, apretujaba ambos con intensidad, sus pezones rosados se endurecían bajo la tela del vestido.
- Joder, Aleks – Gimió ella.
Aleks ya no perdió más el tiempo,