Dante se detuvo bruscamente, la miró a los ojos y sonrió mientras ella seguía desabotonando sus pantalones.
- ¿Comiste bien hoy? - preguntó de la nada.
Chloe detuvo sus movimientos y arqueó las cejas, confundida por el cambio de ritmo.
- Bueno. Desayuné de maravilla - respondió, bajando su mano a su