El toque de la puerta la sobresalto, busco el antifaz y se lo colocó de nuevo lo más rápido que pudo, pues la puerta se abrió sin dejar que ella diera permiso, para su alivio era Ivanna, cargando unas bolsas de ropas.
- Vaya, como apesta a sexo aquí – dijo de manera divertida caminando hacia a ella- Ese hombre si que te lleno toda – Se burló mirándola de pies a cabeza.
Chloe no dijo nada, trató de levantarse, pero sus piernas parecían gelatinas y cayó en el colchón, soltando un gemido de dolor.