Dante y Chloe ya estaban a bordo del jet privado. Ella recibió un mensaje de Ivanna avisándole que hablarían en persona y que ella y Aleksei saldrían más tarde de la ciudad.
Chloe guardó el teléfono; no tenía más opción que esperar. La azafata llegó con una bandeja y el vaso de agua que ella había pedido. Chloe lo tomó y, en cuanto se quedó sola, sacó de su bolso las pastillas que tomaba a diario a la misma hora.
Dante apareció justo cuando ella pasaba las píldoras. Con un movimiento rápido, le