POV DE ELENA
La mañana siguiente no fue más que un borrón a alta velocidad. Ni siquiera tuve que cargar mi propio cepillo de dientes. Un equipo de criadas y guardias se movió por mi suite con precisión militar, barriendo mi vida dentro de costosas maletas de cuero.
Nos llevaron a un aeropuerto privado donde el jet de Nathan esperaba en la pista. Me detuve al pie de las escaleras, inclinando la cabeza hacia atrás mientras contemplaba la enorme máquina. No parecía un avión; parecía un palacio vol