—¿Cómo están tú y Lucien, Evelyn?
Me detuve a mitad de la comida cuando papá me hizo esa pregunta. Estoy en su casa de visita porque hace tiempo que no venía, y extrañaba a mamá y a papá. Todavía no saben lo que me pasó, y no quiero contarles, no quiero agregarles más preocupaciones.
Le sonreí débilmente a papá y respondí.
—Estamos bien, papá. El lunes vamos a España. Su primo se casa, y quiere que lo acompañe —dije, sonriendo.
Papá asintió y continuó comiendo. Miré a mamá, que me devolvió la m