—¡No puedes estar hablando en serio!—brama debido a la lluvia, la cual se ha intensificado, lo único que nos separa es un paso, pero después de lo que le he dicho, no puedo seguir de la misma manera, doy un paso hacia atrás, olvidándome que estaba intentando cubrirme del agua, así que comienzo a empaparme.
—Es la verdad, Aidan—respondo fingiendo arrogancia—me gusto mucho jugar contigo, pero ya no puedo seguir con esta farsa.
—¿Qué paso contigo?—cuestiona desconcertado— tú no eres así.
—No me pa