Mundo ficciónIniciar sesión***
—Lo que Dios unió que no lo separe el hombre —dice el padre.
Mis lágrimas no tardan en salir; mi hermana se ha casado, mis padres que están en los cielos deben estar alegres de ver a su hija cumplir lo que ellos deseaban y anhelaban mucho. Los aplausos se hacen presente sacándome de la melancolía en la que me encuentro.<







