Capitulo 14. Paciencia con su virginidad
Su confesión le acelero el corazón y muchas otras cosas más…
—Eso no es posible, apenas me conoce —susurra contra la boca abierta de Dimitri.
—No es así, Amy.
La temperatura del cuarto del baño estaba elevándose cada vez más y Dimitri no desaprovecho la ocasión para volver a besar los labios de Amy. Sujeta su mentón para mantenerla donde quiere y termina por introducir su lengua en el fondo de la boca de la pelinegra.
Aquel gesto hizo que Amy diera un respingo lo que lo llevo a sujetarla bien d