La fiesta de compromiso había llegado. Alondra estaba emocionada contando los minutos para poder estar con Iker y compartir cuánto lo amaba con todos los invitados. Ella sentía su corazón latiendo apresurado debido a la emoción.
Iker se sentía asfixiado, preso y desdichado. No dejaba de pensar en Audrey y en cómo ella estaría, ¿Lo habría olvidado? ¿Lloraría por él? ¿Lo amaría todavía? Quería enviarle un mensaje, llamarla y disculparse, pero ella lo había bloqueado. Tomar esa decisión le había