Ashley
Pasaron cuatro meses y medio desde el día que William me pidió matrimonio, fueron días lleno de muchas emociones, entre ellas el amor, todo ese amor que durante varios meses nos vimos obligados a reprimir y mantener oculto en nuestro corazón por culpa de una jugada del destino, juego que casi perdemos, manteniéndonos alejados por el resto de nuestra vida a pesar de todo el amor que nos teníamos uno al otro.
A diferencia de nuestra primera boda, está sería mucho más grande, William estab