Cap. 26
destinado al jeque
haila
Dios mío, estoy temblando y apenas puedo caminar con seguridad sobre mis propias piernas, me alegro de que Hamad me esté ayudando, quería ponerme en su regazo, pero le pedí que no lo hiciera, porque estoy avergonzado del chofer él, porque sinceramente no imaginé que sería tan doloroso, pierde la virginidad...
Pero él definitivamente no podía saber, ya que tenía prisa, para dárselo, pero está bien, porque ahora se ha ido, y el final seguía siendo doloroso, pero s