Mundo de ficçãoIniciar sessãoLuego de asearme en el baño y limpiarme la herida, vuelvo a llamar a Ashlee pero su teléfono sigue apagado. “¿Dónde te metiste, nena?”, me pregunto sin tener respuesta alguna. Nuevamente la llamo pero esta vez dejo que pase al buzón de voz y le dejo un mensaje. Solo espero que me devuelva pronto la llamada y me diga dónde está.
—Maldito seas, Eric Jacobson. —Balbuceo en voz alta—. Quién sabe lo que ha







