Mundo ficciónIniciar sesión–Abre tus piernas, amor –digo y está sin reproche lo hace, mis dedos se deslizan desde su botón hasta la entrada de su vagina y una sonrisa se forma en mis labios al sentir tal humedad en ella. – ¿En qué piensas, amor? ¿Por qué tan mojada?
–Deja de ser tan fanfarrón –suelto una risita e introduzco mi dedo medio logrando así que Frida se incline hacia delante y busque donde sujetarse. –Mierda...
–No me vuelves a dar ese tipo de contestación, ¿Vale? –esta chitea y presion







