AVA LAWLESS
Me abrazo a mí misma con el frío que se cuela por mis poros, estoy en la parte trasera de la casa mientras Arya esta con Merilla y los niños, Alec ha salido y yo no dejo de pensar en varias cosas que me roban la paz. Acabo de llegar de cenar con Vladimir y aunque me gustó la compañía, la plática y la comida especial de Rusia, aún sigo sin sentir alguna chispa, esa que con tan solo ver a Dracco me incendia todo el cuerpo.
Mañana tengo una cita con el juez que lleva nuestro divorcio