Mundo ficciónIniciar sesiónARYA
Llegamos a un restaurante sencillo pero acogedor donde pedimos algo ligero para comer ya que recomienda no estar muy llena. Me observa comer poniéndome mas nerviosa, pero tengo hambre, así que disfruto de su mirada y me desayuno mientras un apetito mas voraz se despierta mientras anclo mi vista a sus labios.
—¿Ya me tienes una respuesta sobre mi propuesta?
Paso la fruta con pesadez.
—No quieres ser mi niña.







