Mundo ficciónIniciar sesión—¿Dónde está? —es lo primero que pregunto en cuanto los tres entramos a la casa de Dominik.
—Quiero que sepas que, gracias al numerito en el entierro, ya no hay nada de colegio, ni de salidas, ni de nada. Todos te vieron, Heather, todos te vieron disparando y todos te vieron subiéndote a mi auto.
—¿Y qué querías? —contesto rápidamente—, ¿Querías que dejaras que nos disparara







