Dashi
El reino se asomaba al poco tiempo. Rainer parecía ser un lugar apacible y bastante próspero. Los pastos eran verdes si habían sembradíos y árboles bajos. Mientras más avanzábamos veíamos calles de piedra y casas grandes y abiertas.
El capitán se quedaba ahora más a mi lado, y en todo lo que había restado de camino no nos habíamos separado. Me traía un poco de miel en las mañanas, me tomaba de la mano cuando me bajaba del caballo, y cuando encontrábamos un lugar más solitario nos robábam