Mundo ficciónIniciar sesiónEsto es increíble, creo que le he enseñado mucho y la alumna empieza a superar al maestro; se está volviendo completamente perversa. Se acomoda de nuevo el cabello y se lleva una mano a su centro sin dejar de mirarme con intensidad.
—Prefiero que sean tus dedos o tu boca, pero en vista de que te has quedado ahí como un pelmazo, voy a empezar yo. ¡Ya te dije que tengo mucho calor! —En un segundo me encuentro a su lado, mis manos se suj







