EL PUNTO DE VISTA DE DAMIEN
El domingo puse el cuarto estante.
La misma madera, el mismo proceso, la misma satisfacción del nivel confirmando que quedó recto al primer intento. Una hora, quizás menos. La pared del estudio ahora tenía cuatro estantes, los tres de abajo llenos, el de arriba vacío excepto por la planta de romero que moví arriba para darle espacio.
Elara estaba en su escritorio trabajando cuando terminé.
Levantó la vista hacia el nuevo estante.
Luego hacia mí.
"Está bien", dijo.
"L