Delilah también había notado el collar, pero al ver que Agatha lo sujetaba con fuerza y no tenía intención de soltarlo, comprendió que probablemente nunca llegaría a sus manos.
—¿Cómo podría aceptar un regalo tan caro? Debería devolvérselo a Hazel. Si todo ha sido solo un malentendido, cuando se aclare no habrá ningún problema —dijo, intentando evitar la incomodidad.
Agatha se puso ansiosa en cuanto escuchó las palabras de Delilah.
—¿Por qué no lo aceptarías? Ella hizo algo mal, y esta es su fo