18 - Un asistente alegre y profesional.
Paula entonces miró a Brianna, y luego de nuevo a Maximiliam. Parecía tan enamorada de él, tan esperanzada.
— ¿Qué haces aquí? — preguntó Maximiliam con brusquedad, rompiendo el incómodo silencio.
— Me he mudado a la ciudad, Maximiliam. He vuelto. Espero me des la oportunidad de hablar — respondió Paula, sus ojos buscando desesperadamente los de él.
Brianna, sintiéndose como una intrusa, tomó los papeles que había estado mostrando a Paula y miró a Maximiliam.
— Puedo dejarlos solos un rato — su