56. SOY UNA TONTA, CREÍ QUE POR TI NOS AYUDARÍA.
— No sabía que más hacer, ni a quién más recurrir, si hubiera tenido otra opción ten por seguro que no hubiera molestado a Mustafá Alamar — sigue disculpándose con su amiga.
— ¿Quieres decir que, si consigues a un inversionista, el restaurante se puede salvar? — le pregunta a su amiga, en este momento no hay tiempo para estar molesta por no haberle dicho que le pidió a Mustafá que los ayudara, ahora deben resolver el problema antes de que siga avanzando y no se pueda arreglar.
— Sí así es, si