ZAYLA
Busqué y busqué y fracasé. Es la verdad. No miente.
¡Rayos! ¿Cómo puede ser tan joven? Podría decir que tiene veintitantos. Me mordí el labio con fuerza y me dejé llevar. Un solo pensamiento en mente.
Las Trillizas.
Solo podía imaginarme la edad que tendrían.
"¿Sin palabras?", bromeó, obviamente leyendo mi expresión.
Sonreí. "Estoy... estoy... estoy... Dios. No me lo esperaba".
"Qué gen tan bueno, cariño". Sonrió.
Hubo una pausa incómoda. Uno. Dos. Tres. Cuatro. Cinco. Si...
"¿Tienes hamb