CAPÍTULO TREINTA Y OCHO: FRUTAS Y CREMA
POV DE NOVA
—¿De dónde vienes?
La voz de Grant me recibió en el mismo instante en que entreabrí la puerta de mi habitación. Las luces se encendieron, quemándome los ojos. Entrecerré los párpados, medio ciega.
—Salí un rato —murmuré.
—¿A dónde?
—A donde me dé la gana. Tú no eres mi daddy.
Las palabras se me escaparon antes de poder atragantarlas. El arrepentimiento instantáneo me atravesó como una lanza.
La risa de Grant fue baja, lenta y burlona.
—Vaya, v