Marie Moreau
Después de veinte minutos, llego a un majestuoso edificio, el chofer se apresura a abrirme las puerta—Muchas gracias señor Holmes. —
—A su orden, señorita. — Asiento y avanzo a la entrada sola, entro directo a la recepción un poco perdida, ni siquiera sé qué carrera escogió para mi Mateo.
—Buen día ¿puede indicarme donde queda la oficina de control de estudios?— Cuestiono la mujer que me mira de arriba abajo, haciéndome sentir incomoda.
— ¿Eres nueva?— Me pregunta, siento un impul