La luna era más prominente esa noche, especialmente a esa hora. Cada pueblo durmió en sus casas, con la excepción de tres personas con mentalidad de delirio. Tamir, su hija Sissi y su amiga Michaluz estaban tumbadas sobre el mantel, encima del suave césped, mirando las estrellas formando sus costillas. Y Sissi las entendió bien, porque las estrellas eran su mundo, y su habitación estaba decorada con estrellas de neón de plástico.
Sissi: - Ese de allá y escorpión.
Sissi: - Mi signo.
Tamir: - ¿Y c