Demetrio estaba preocupada por el testamento ya que el antiguo heredero era él, si su hermano no había cambiado el testamento las cosas seguían igual y podría echar al hijo de su hermano de la mansión, al igual que a su esposa e hijas.
Había demasiado silencio en la sala, Aidan mantenía los ojos cerrados, estaba recostado de la pared, solo esperaba que fuera un susto y nada más que eso.
Bernard entró a la sala y empezó a repartir algunos cafés que había comprado, se acercó a su madre y le dio u