Capítulo 7
La mañana llegó con el brillo del sol atravesando la cortina, el canto de las aves avisaba también que la mañana había llegado. El alfa se estiró con pereza, analizando aún adormilado el espacio vacío en su cama, aunque este siguiera oliendo a las feromonas del delta, era distinto a lo que había desprendido antes, este era más suave y dulce. Era una agradable mezcla entre té chai con miel y canela. De algún modo se mezclaba perfecto con sus propias feromonas, era un aroma bastante agradable, dem