Estaba con mi tío en su habitación, me encanta hablar con él. Siempre lo he hecho, así que no era nada nuevo.
—¿Has hablado con tu hermano, Onely?
—Sí, está feliz en Alemania. Menos mal está lejos de todo. Él y ustedes, aparte de mi marido y futuro hijo, son todo lo que necesito.
—Es lo que importa cariño. Sacaste mi problema cardíaco.
—El de la familia. Según sabemos, el de Emilio es igual. —suspiré —Ahora, ¿Quién sabe dónde lo encontraremos?
—¿A qué te refieres? —miré hacia la puerta. Acaba