- ¡¡¡Ricardo!!!- salto de la cama , otra vez la maldita pesadilla, me persigue, no me deja en paz, 5 de la mañana, ya tengo todo listo para el viaje, prefiero pararme y empezar el día, además tengo que viajar.
Veo a Dekran que duerme en su cunita tan dulce, acaricio su cabecita y voy a la cocina a prepararme algo, desayuno, después me coloco el vestido negro que preparé para el entierro.