POV de Lancaster:
El recuerdo de Aria y Wolfe juntos estaba grabado en mi mente— una marca no bienvenida que no podía borrar. Cada vez que cerraba los ojos, revivía el momento en casa de Wolfe cuando Aria abrió la puerta con su vestido rojo de verano.
Se pudrió en mí. Una lenta y venenosa descomposición.
Necesitaba ahogarlo. Olvidar. Sentir algo— lo que fuera— que no fuera este resentimiento que me arañaba y corroía. Necesitaba despejar mi cabeza— escapar del caos, aunque fuera por un momento.